Empecemos...


Hace muuuuchos años, un joven se trepó a tocar, y ese fue el primer gran momento de su vida. Gracias a la energía y la emoción que vivió en esa experiencia le quedó más que claro que había encontrado la pasión de su vida. Entonces, aquel joven soñó con llegar a ser un gran músico, de reconocido nivel, trayectoria y por supuesto: SOL-VEN-CIAE-CO-NÓ-MI-CA.

Estudió y se preparó hasta donde el material que había disponible cuando no había internet ni redes sociales le permitió. Tuvo la oportunidad de formarse en la hermosa Ciudad de México con maestros increíblemente chingones, músicos de nivel inesperado en los 90's (les digo que aún no existía internet) algunos de ellos ex maestros de "Berklee College Of Music" y del "Musicians Institute" de Los Ángeles y esa oportunidad la aprovechó al máximo. Se entregó exhaustivamente a las materias de armonía, composición, contrapunto, rítmica, talleres de lectura y ensambles, así como sesiones de práctica de 5 ó 6 horas diarias. En su mente sólo había un objetivo: ser de los mejores músicos del país.

Como era de esperarse, a lo largo (lo cual realmente no le pareció taaaan largo) de esos 4 años, su crecimiento re reflejó en una exagerada evolución, pues al regresar a su pueblo se encontró con un nivel decepcionante y deplorable incluso de aquellos músicos locales a quienes él admiraba. Ahí vino el primer problema: no había con quienes tocar. Los de "nivel" que medio-podían seguir el paso, se veían imposibilitados por sus muchas actividades (y algunos, su orgullo, claro) y bueno... no vamos a exponer a nadie aquí.

Por alguna extraña razón, creyó que era posible cambiar el nivel musical estándar del pueblo, pues traía lo más nuevo de lo nuevo (de hacía como cuarenta años para acá, pero era tentativamente nuevo, pues los músicos que sí tenían formación musical en el pueblo, su formación venía de la música clásica): formación moderna y contemporánea.

¿Y qué pasó entonces? Bueno... han pasado ya 19 años de ese día, y parece que apenas, nuestro protagonista ha logrado entender que la gente no quiere aprender y que de toda la cantidad de semillas que estuvo plantando durante estos 19 años, muy, pero muy pocas de ellas han germinado... pero bueno, ya platicaremos de eso más adelante, que precisamente para eso escribo este blog: para desahogo de todos los altibajos que a esta carrera conciernen, siempre desde mi humilde punto de vista.






Comentarios